Espacio abierto de lucha y organización frente a la celebración de la Cumbre de la OTAN en Madrid (junio de 2022)

No a la renovación de las bases militares

No a la renovación de las bases militares

El 20 de mayo se cumple el plazo para la renovación del convenio de defensa con los EEUU, que ampara la presencia de bases estadounidenses en suelo español. Si ninguno de los dos países lo denuncia, se prorrogará automáticamente por otro año, como ha sucedido desde 2020. De esto no se habla porque es una vergüenza que se quiere ocultar, un ejemplo claro de sumisión a una potencia extranjera, que utiliza nuestro territorio como soporte de guerras y agresiones contra países con los que no estamos enfrentados y en función únicamente de los intereses de EEUU.

La ignominia es heredera directa de la dictadura del general Franco: al concluir la IIGM, EEUU necesitaba socios débiles, pero bien situados, en su estrategia de expansión imperial; la dictadura no era admitida en el concierto de las naciones por su origen fascista. Bajo presión de EEUU, la ONU admitió a España en su seno en 1950 y en 1953 se firmaron los “Pactos de Madrid” por los que se instalaron las bases de Torrejón, Zaragoza, Morón y Rota. Se cedía la soberanía y la independencia a cambio del cese del aislamiento internacional.

Durante la transición, EEUU apoyó a la futura monarquía al precio del mantenimiento de las bases; se firmó un nuevo acuerdo en forma de “tratado de amistad y cooperación”, con idéntico contenido y, finalmente, con España ya en la OTAN, el actual Convenio de Defensa de 1989. Se redujeron las bases a las de Rota y Morón, pero incrementando su papel. El estado español es un socio menor del imperio occidental, pero con un destacado papel para el control del Mediterráneo, y la proyección al próximo y medio oriente y África y por su influencia en América Latina.

La soberanía nacional es totalmente incompatible con la existencia en su territorio de aparatos militares extranjeros que agreden y destruyen países y pueblos, sin que los pueblos del estado español hayamos podido nunca decidir sobre ello. Somos cómplices necesarios de las estrategias de acoso, saqueo y destrucción de todos aquellos pueblos que se resisten a vivir en las condiciones que les impone el imperialismo, liderado por EEUU.